Amamos la fotografía. Pero cuando se trata de documentar emociones en uno de los días más especiales de la vida de dos personas la cosa va más allá. Se vuelve algo trascendental. Y aunque parecería difícil de creer, es nuestra pasión.
El número de bodas que podemos documentar por año es, por las razones que ya se imaginan, limitado y por eso queremos embarcarnos en proyectos (y perdernos en las historias) de amor de parejas que se sientan alineadas a nosotros, que no solo compartan nuestra estética sino nuestra vibra (guiño, guiño). Por eso valoramos muchísimo la confianza que ponen en nosotros al escogernos como sus fotógrafos porque sabemos que es una decisión importante: vamos a estar con ustedes desde que inicia el día de su boda, durante abrazos, lágrimas de felicidad, bailes, así como en la fiesta y el desmadre, disfrutando todo igual que ustedes, con la única diferencia de que lo estamos documentando.
WEDDING PHOTOGRAPHY INTERNATIONAL AWARDS
Nos ilusiona pensar que, muchos años después, los novios puedan evocar las emociones vividas ese día a través de nuestras fotos. Nos sentimos, de alguna manera, como su maquinita del tiempo.